INTERNET COMO FUENTE DE INFORMACIÓN EN EL CONSUMO DE HACHIS

A pesar de que durante décadas se han venido desarrollando campañas informativas y de prevención al respecto de las conocidas como “drogas blandas” (marihuana y hachís), la realidad demuestra que entre la juventud no existe una verdadera conciencia de los riesgos asociados a su consumo. Ambas drogas suelen ser la puerta de entrada al consumo de otras sustancias más dañinas, pero incluso en los casos en los que no se produce este hecho, el cannabis y sus derivados, como el hachís, pueden tener consecuencias verdaderamente graves. Internet suele ser nuevamente una fuente de información al respecto. Muchos adolescentes recurren a la web para informarse sobre temas considerados tabues en casa. Por ejemplo, el consumo de porno comienza en la red donde por suerte webs como pornogratisdiario.com hechas para mayores de 18 años ayudan a resolver esa curiosidad entre los veinteañeros. Con las drogas sucede algo similar

Por ejemplo, ambas drogas son las principales responsables de los ingresos de adolescentes en los servicios de urgencias, y lo son por cuadros de alteraciones psicológicas.

 

Y es que el hachís, pese a su “fama” de droga inofensiva entre los jóvenes, tiene efectos más que demostrados sobre el cerebro que pueden afectar de manera notable su personalidad o su carácter.

 

Estos efectos no se manifiestan de manera inmediata, de ahí que el peligro que conlleva su consumo no sea percibido como tal. Pero un joven que comienza a fumar hachís de manera regular, poco a poco irá convirtiéndose en una persona con una mayor tendencia al aislamiento, y demostrará mayores grados de ansiedad e irritabilidad que otros jóvenes de su misma edad que no estén involucrados en el consumo de ninguna droga.

 

Los efectos del hachís sobre la mente

 

En el caso de menores de 18 años, en los que el sistema nervioso está aun en pleno desarrollo, los efectos del hachís se manifiestan con mayor gravedad. No se trata sólo de que el carácter pueda volverse más retraído, hay una posibilidad real de que surjan complicaciones mucho mayores relacionadas con la salud mental.

 

Se sabe que el cannabis es un disparador de este tipo de enfermedades, especialmente cuando se consume por parte de personas que tienen cierta predisposición a los problemas mentales. Los centros de salud mental han registrado un espectacular aumento de casos de esquizofrenia en jóvenes, y en una gran mayoría de casos, el consumo de hachís o de otros derivados del cannabis era una práctica habitual.

 

De hecho los estudios realizados al respecto afirman que esta enfermedad se reduciría un 8% si los jóvenes dejasen de consumir drogas blandas, y que un adolescente que se inicie en esta práctica antes de los 15 años, tiene un riesgo 4 veces mayor de verse afectado por una enfermedad mental antes de los 26.

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